miércoles, 10 de abril de 2013

Amordidas




—¡Chale!, me cae que todo iba bien hasta los neandertales. Antes de ellos el cuerpo no se valía de objetos para ser bello. Era cuerpo y nada más.
»Se me ocurre un ejemplo perfecto para la ocasión:
»Los Yanomami.
»Si, ya sé lo que estás pensando: “Su nombre está bien culero, parece título de alguna canción pitera de Pitbull”. Y no te lo voy a negar, pero ése no es el punto ahorita.
»Los Yanomami son una etnia indígena que habitan, principalmente, en algunos estados de  Venezuela y Brasil. Su comunidad viene desde los primeros asiáticos que llegaron al continente americano por el estrecho de Bering. ¡Imagínate que cabrones son!... Para ellos, el uso de ropa es absurdo, ya que va en contra de su naturaleza humana. También dicen que el acto más grande de amor hacia uno mismo es aceptarte tal y como eres, y ante eso no hay argumento que pueda ir en contra. Por infortunio, las puritanas leyes de descendencia de la civilización moderna –que para mí son pura pendejada- han etiquetado las culturas no vestidas como ofensivas e, incluso, inferiores.
»Es por eso, y no por otra cosa, que te quité los calzones a mordidas, mi amor.
— Ay osito, qué lindo. Y yo pensando que sólo me querías coger.
— No, mi amor. Me ofendes. Yo te amo… Pero bueno, ¿ya podemos seguirle?

Por: Alán Odraude.



No hay comentarios:

Publicar un comentario