jueves, 25 de abril de 2013

Estrellas del desierto




― Pá, ¿qué había antes de las máscaras?
―Ya te lo he dicho varias veces, nadie las necesitaba. Ahora, termina de cenar, ando trabajando.
―Pero ya no quiero atún, ¿no hay nada más?
―Estoy terminando de arreglar el purificador. Si no guardas silencio, aparte de la falta de alimento, tampoco tendremos agua.
―Mamá siempre me daba de cenar algo dulce.
― ¡Cenas o te duermes!
―No me grites…
―Lo siento, no quería… Yo también extraño a tu madre, descansa.
Tal vez si… no, no… ella hubiera sabido qué hacer. Entonces nada hacía falta. Nada se sentía así. Ni la máscara de oxigeno robaba su belleza. Pero esta radiación, carcome hasta la tierra.
***
¿Clientes?... Parecen clientes, no se ven armados. Pobre Betsy apenas y aguanta la carga. Bueno, después de esta venta podré darle algo bueno de comer.
― Buenas, ¿en qué le puedo servir?
―Pá, no tiene máscara.
―Christian, guarda silencio. Van a ser dos tanques de medio litro, y un par de latas de frijol, si es que tiene.
―Pá, ¿podemos llevar algún dulce?
― Perfecto, en la caravana continental siempre se le presta un buen servicio a cualquier patriota. Por el momento sólo tenemos chicles de... ¿Cómo pagará por esto?
― No, ahora no, Chris. ¿Acepta tuercas?
― Hum… Veo que sus trajes están sin parchar, parecen de buena calidad. Además uno sabe que traer la bandera cosida en el hombro siempre sirve para ganar amigos.
― Son los únicos que tengo, ¿alguna otra cosa que le interese?
― Pues aceptamos esclavos.
― Pá, no dejes que me lleven, prometo guardar silencio pero no….
― El niño está fuera de discusión. Tengo algunas balas, calibre .44 y .33.
― Con el niño pagaría por otros dos tanques, pero lo que le acomode estará bien. Ponga el paquete de tuercas, 5 balas de cada calibre y habremos cerrado el trato
Cada día es más difícil ver niños por aquí. Todo es soledad, si la vaca muere no sé qué hare. Betsy, la buena Betsy... Bueno, de vuelta al almacén. Ya el atardecer hace que el suelo queme.
***
Bitácora número 32, finalizando revisión del sector 1. Nada en el campo visible de importancia relevante. Al parecer el cielo se encuentra despejado. Ningún reconocimiento de agua, pura o en condiciones permisibles. Nada de petróleo u otro combustible. Ningún asentamiento encontrado. Ninguna zona de riesgo primordial. Nota: la radiación parece empezar a reducirse a niveles no dañinos. Futura investigación necesaria... Preparándose para última revisión de la tarde.
***
― Nunca falla, ya te lo he dicho Sid.
― Pero se darán cuenta. Usemos a los perros, es más seguro, corazoncito.
― Tus perros son más huesos que piel, no podrían cazar ni a un coyote. Mira ponemos la trampa, esperamos a que anochezca y ya.
― ¿Y si usamos los dos, amor?
― Me encantan tus ojos de deseo cuando estamos de cacería, si te das prisa con las trampas te lo compensaré. ―Sid es otro más de mis perros, sólo que puede hablar. Un lastre urgido, pero una dama como yo no podría recorrer el condenado desierto sola. Los peligros que correría. Washington, tierra de los violadores desérticos.  
― ¡Carajo Sid! En la carretera las trampas de oso. Los perros, en los arbustos. No al revés.
―Lo que digas, mi querida Candy
El imbécil algún día nos matará, pero hasta no tener otro. Ja, como si sobrarán hombres en este desierto.
***
― El hombre sin máscara me daba algo de miedo, como en mis sueños.
― Yo nunca dejaré que algo te pase, Chris. Sigamos caminando, Pronto lo olvidarás, además, ya casi llegamos.
― Yo no olvido, lo recuerdo todo. El otro día vi una lagartija así de grande, era inmensa, y fue hace dos semanas, ves… ¿antes eran así?
― No lo recuerdo, hace mucho que se empezaron a extinguir.  
― Oye pá, ¿por qué no compramos los chicles? Yo quería algo…
― Calla Chris, algo anda cerca.
― Pá te estaba diciendo que…
― Chris, te he dicho que… ¡Ah!
― ¡Pá! ¿Estás bien?
― Sí, estoy bien… Tú corre a los arbustos. No salgas hasta que te diga.
Papá va estar bien, él siempre se ha enfrentado a todo. Los arbustos son incómodos, casi no veo nada. ¡Auch! Algo me pico… espera, ¿qué es eso?
***
Bitácora número 33, revisión del sector 2. He detectado 4 formas de vida cercanas a este sector. Tendré que sobrevolarlas para darles seguimiento. Nota para mí mismo: tener cuidado de aquellos sin máscara. Incluso con los bajos niveles de radiación parecen perder ciertas capacidades mentales.
***
Debí haberlos amenazado, esos trajes en serio eran valiosos. ¿Qué será eso brillando en el cielo? ¡Woah! Cuantas luces. ―Calmada Betsy―  Apresura el paso, quién sabe que esté pasando sobre la carretera. Cuando cae la noche uno no sabe que esperar.
***
― ¡Sid! Tus perros, no nos servirá de nada muerto.
― ¡Papá, no dejes que me lastimen!
― ¿Qué quieren? No tenemos nada encima, sólo los tanques de oxigeno y el carrito. Son suyos.
― Has visto este desierto, viejo. No hay nada de comer. Y todavía crees no tener nada encima. La carne, la carne siempre es bien recibida.
― Sí, carne, carne y ropa.
― Sid, ya te he dicho que te calles. Mete al pequeño en la jaula y saca a los perros, nos divertiremos un rato con el viejo. Y tú, viejo, quítate la máscara quiero verte cara a cara.
― ¡Candy! ¿Qué es eso?
― ¿De qué hablas? ¡Qué demonios!
― ¿Papá?
***
Bitácora final, día 23 de marzo 3012. Hoy logré encontrar algo de valor: un niño. Al parecer después de la confrontación no salió herido. Lo transporto a la base, pronto llegaremos. He concluido que las máscaras no afectan la sanidad, al parecer el salvajismo tiene otro origen. La zona ya no representa un riesgo radioactivo. El pequeño deberá ser sujeto a cuidados psicológicos y médicos, se encuentra deshidratado y al parecer acaba de sufrir una perdida. Nota: hacer recargas. Necesito combustible de propulsor y granadas. Bitácora fuera, guardar en disco duro C.


Por Axel Plmx
 


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